Si alguna vez me hubiesen relatado la vida que me toco, no lo podría creer tanta desdicha en una sola persona no tiene nombre, como cualquier ser humano racional pensaría en que uno tiene parte y culpa de nuestro destino. Pero esta historia parte desde que unos padres nunca quisieron a su hija, ambos fueron irresponsables, nunca tuve lo básico para sentirme protegida y querida, "una familia", un hermano, un tío o un abuelo, a mi se castigo no teniendo a nadie quien me quisiera, mi niñez fue así y punto, nunca fue tema hasta claro cuando fui madre y me di cuenta lo poco y nada que tuve, un padre ausente, preocupado de si mismo, una madre que lo único que quería era que me fuera lo antes posible, que mejor que un internado para desaserse de mi. Solo cuando uno es madre se da cuenta todo lo que uno paso en su niñez y las carencias que paso jura que no las repetirá con sus hijos, esa es mi justicia.
El único pololo que tuve fue el hombre que escogí mi marido, un hombre bueno, con ideales tan sanos que siempre pensó que cada día debía servir a otros, el siempre decía que podía ayudar a los demás, ponerse en el lugar de otros y ser un apoyo de su gente, dar la fuerza, los permisos necesarios para que la familia de la gente con la que trabaja estén tranquilos, es lo mas importante de esta vida, como lo es la de él, a veces sufrí mucho por que no estuvo en momento necesarios, muchas veces me sentí sola, pero el estaba cumpliendo con su deber, siempre sentí que lo querían, que su personal le agradecía por ser tan honesto y transparente, algo particular en un mundo tan frió y sin corazón como es la institución de carabineros, en la cual los egos son tan altos que se sienten divinos en sus posiciones.
Un golpe duro recibí de casada, mi hijo tan pequeño tenia una hemorragia intracraneal, otra vez la vida me demostraba lo duro que seria descubrir la hemofilia, la lucha comienza desde ese día, aprendiendo, entendiendo protocolos, la triste soledad de llevar consigo una enfermedad catastrófica sin Auge, el costo que significa padecer una grave enfermedad aquí en Chile, sin el apoyo del gobierno, ni de ninguna institución, lucha que solo saben los que padecen esta enfermedad, nadie abre los ojos por los más débiles, pero yo debía ser fuerte otra vez y seguir adelante, luchar otra vez, sin mirar a tras, sin juzgar a nadie, pues por un hijo eso no cansa, no se siente, ni se pierde en la lucha, por el solo placer de ver a mi hijo jugar todo es poco.
Este año mi madre fue diagnosticada de un cancer terminal, ella no quiso que yo supiera pero me hice cargo de ella hasta el día en que murió en mis brazos, fue un golpe muy duro para mi, quise creer que me diría "perdón hija por todo lo que te hice", pero no fue así, me costo entender que la vida es así y no existen rebanchas, me dedique por completo a darle en sus últimos días paz y tranquilidad y una muerte digna.
El fin de semana después de las protestas mi marido me dice que no puede creer que esta vivo, el nivel de violencia, de destrucción fue tal, que lucho contra la muerte, no durmió en tres días, el cansancio de todos era impresionante, el mismo viernes en la noche quiso ir a ver a sus padres, nos quedamos todo el fin de semana, su madre le dijo cuando llegamos "disfruta a tus padres que pronto nos vamos a morir" él le contaba como en la oscuridad se ampara lo mas triste del ser humano.
El lunes en la tarde sentí que mi vida se destruyo, en la noche mi suegra estaba grave, no se como pudimos llegar hasta el hospital y pasamos la noche en vela, los niños y mi marido estaban confundidos yo sabia todo lo que pasaría y no entendía como Dios permite tanto dolor, quede en shock, en la UCI del hospital me entere por la tv colgada en la pared como mi vida se destruía frente a todos y sin que nadie supiera quien era yo, fue muy extraño ver como todos comentaban la extraña situación, la pregunta era por que se retiraban a los carabineros de su trabajo si no habían matado a nadie, que es eso de responsabilidad de mando si hubo mentiras de por medio, la gente comentaba que injusto, un cura me comenta "pensar que a Jesús lo crucificaron sin haber matado a nadie hoy seguimos haciendo lo mismo".
La semana pasa rápidamente, no se como estamos de pie, los niños ya no tienen colegio, mi marido ya no tiene trabajo, yo ya no tengo fe, el teléfono a parado de sonar, estamos solos como nunca antes habíamos estado, el denunciante se transformo en el culpable, en chile la justicia no existe, el criminal tiene derechos que el hombre bueno no los tiene, hemos llegado al fin de la existencia de Dios, yo les puedo asegurar que el bien no le gana al mal, que la maldad humana a ganado y reinara.




