
www.viejitopascuero.com Es impresionante como nos cambia la vida, quizás en 10 años más conozcamos a un real viejo pascuero, yo por mi parte no recuerdo con agrado la navidad, siempre la pase en casas ajenas, nunca pedí nada especial y no necesite de un regalo cuando era niña, no tuve esa necesidad, los preparativos eran un fastidio, siempre andaba de malas mi madre y me llegaba para esos días especiales un par de aporreos por sus nervios, apuros, por no llegar atrasada a sus invitaciones, como yo no cooperaba mucho y no entendia tanto apuro pagaba las consecuencias, hoy tengo la posibilidad de pasarla en mi hogar, con mi familia, con un árbol de navidad y siempre poder recordar constantemente que la navidad es un nacimiento, el de Jesús, a pesar que quiero mucho a mi familia y quiero que todo salga perfecto, creo que caigo en la tentación de andar acelerada también, al igual que mi madre, lo que se hereda no se quita, dicen, bueno ahora en pleno noviembre, estamos revisando paso a paso como será nuestra navidad, la navidad perfecta en la que no falta una rica cena, regalos no muy ostentosos, la emocionante espera de las 12, la abrida de regalos de mis hijos y esa cara maravillosa que no se puede describir al ver sus regalos, es todo lo que me preocupa, luego recuerdo año tras año que cuando el cansancio llega a mi cuerpo y comienzo a ordenar y limpiar el desastre, comienzo a ver todo lo que tengo a mi alrededor y cuando empiezo a guardar lo que sirve y lo que no, me embarga la pena de ver que se pierda comida y de cuanta gente no tiene una cena rica esa noche, no creo al menos yo, que a los adultos le interesen los regalos, a mi no, la verdad, pero pienso en cuanta gente esta sola esa noche, cuantos no comen, me da rabia no poder dejar un plato servido y esperar a que alguien comparta mi mesa, una persona que necesite mi compañía y mi alimento, ¿en cuantos hogares botamos comida esa noche?, por que cocinamos en exceso, para que todos estén felices, cuantos no comerán nada, peor aun, cuantos niños no comerán nada y sabrán que miles de niños exigentes tienen todo lo que quieren y botan lo que no les parece, a veces nos olvidamos que somos personas con sentimientos, que los pobres también sienten, por que Jesús al nacer sintió el olor de un pesebre, el calor de los animales, tal vez sintió el olor de algún alimento que recibieron sus padres, el calor de gente extraña que los acompaño esa noche tan especial y pensar que despúes de celebrar 2006 años de su nacimiento nadie entiende hoy lo que es la navidad.