
Bueno mi drama interno ser o no ser, soy una buena madre o soy una estupida madre, esa es la cuestión y decidí ser estupida, talvez me arrepienta toda mi vida, pero quien puede combatir con la estupidez humana y esos ojos maravillosos de mi hijo, el cuestionamiento parte por que mi hijo hemofílico no puede practicar deportes, pues bien el pigu mi hijo le gusta el fútbol, juega todo el día solo en el patio de mi dpto., es tanto su fanatismo que le compre una pelota y la reventó, le compre otra y otra y al final una de las caras y le dije la última, la cuida como su mejor posesión; lo bueno es que se le endurecieron sus músculos, cosa que es muy ventajosa con un niño hemofílico y hasta el momento, no me había molestado, mi hermano vino desde Argentina a visitarnos y le pidió una camiseta del Boca, ve fútbol, habla fútbol y sabe de fútbol talvez más que un niño común de 8 años, mis vecinos me comentan que es bueno para el fútbol, que para ser tan chico le pega con los dos pies, que sabe patear, que sabe tirar con la cabeza, etc., pues bien, él me rogó que quería ir a un escuela de fútbol, sin embargo me opuse terminantemente, por que esta prescrito que no puede, ni debe, pero en la realidad un niño de 8 años cuanto daño puede hacerse???, en fin lo evite un año y ya no puedo evitarlo más, mi pigu esta en una escuela de fútbol, es un niño feliz, al final que importa más la felicidad o las posibilidades de vida, no es fácil ser o no ser una buena madre, ser una mala madre también es difícil serlo….