Otro placer insuperable es la
hora de dormir, abrazar y cerrar los ojos ese minuto mágico en el cual uno se
despide de un mundo para entrar en otro es sublime.
Un bello paisaje no tiene precio,
ver el amanecer desde una playa lejana es un regalo divino a los ojos.
Viajar es un placer que me libera
de mis sentidos de la rutina y la monotonía, ya casi conozco todo mi país el frió Aysén y toda su región, el sur donde tengo mi pedacito de tierra y esa
belleza de volcán que se ve desde mi cabaña, Isla de Pascua y su gente maravillosa,
el norte y su cultura diversa en extranjeros de todo sur América.
El placer de mi libertad, esa posibilidad que tengo de recorrer Chile sin estar atada a un escritorio es
maravilloso, la posibilidad de mis hijos de poder conocer todo esto es mágico.
Pero el placer que me seduce más, el mas valioso, es sin duda: "la justicia", que tarda y no debería tardar, que llega, a veces demasiado tarde y la mayoría de las veces, no llega, "justicia" maravillosa y anhelada, pero ese es mi placer mas ansiado en la vida, justicia para quienes sufren, para mi y para mi familia, es el placer que me desvela, que me llena de jubillo cuando ocurre y que le da el real sentido a mi vida.

