Cambie mi casa no sé si les gusté, a mi sí, recordé esos años de niñez y pre adolescente, me di cuenta que a mis hijos le faltó la niñez que tuve yo, marcada con imágenes de Sara Kay, Heidi, les falto sufrir con Marco, Candy, Remy, uf esa tontera permanente del Chavo del Ocho, las tardes eternas de Don francisco, en familia, el baño rapídito y a dormir con el Japenning con Ja, la sensibilidad que tenemos es recordada por imágenes como esta, esos recuerdos lejanos en el cual todo parecía tan distinto al actual y sin embargo somos los mismos, claro que con más años y sin tanta inocencia, sin tanta imaginación, sin tiempo y con tantas ganas de disfrutar con mis cachorros las láminas de Sara Kay y llorar con las tragedias de Candy, esa niñez que tanto busco hoy y trato de entregar casi a la fuerza a mis hijos, con largas tardes de campo y barro, con el cansancio de buscar los tesoros del patio, e imaginar que todo esta dispuesto para que podamos ser reyes y conquistar nuevas tierras…