Es difícil explicar cuando se tiene un diagnostico tan certero como un cáncer terminal, la confusión pasa a todo nivel, no solo es imaginarse el cajón, la ceremonia y el quien asistirá, es el tratar de vivir este proceso lo más normal posible, en mis historia de vida mucho creen que debió haber sido diferente, muchas veces escupí de rabia por no entender el porque me toco a mi y de este modo recibir la noticia, pero hoy con el paso de un mes en este proceso creo que debe ser así, hace un mes no comía, corría todo el día, no dormía, en la visita al hospital, mis hijos pasaron a segundo plano, sin casa, sin vida, un colapso total, a punto de la locura y yo siempre tratando de no caer, la fuerza la busque en las explicaciones, en el porqué? no tuve un pasado coherente, lógico que no podía ser de otra manera, el presente tampoco podía ser más coherente, pero como uno siempre quiere cambiar la historia y dejar huella, el futuro puede ser el cambio y este lo podemos cambiar a pesar de la línea del destino, de la genética, del dolor y de los recuerdos todo debe cambiar, me costo entender que ya el pasado pasó, el presente es la prueba de la fuerza, la entereza y la dignidad, por eso es que acepte a darte los mejores cuidados en tus últimos días, con todas las ganas del mundo de hacerte pasar solo buenos momentos de compañía seguridad y eso que nunca tuviste y que todavía no entiendes que se llama amor.