No puedo, no puedo asumir mi gusto por los club de Lulu, no lo soporto, me gustan algunos grupos como el de mujeres chilenas de 30, pero que difícil es lidiar con las típicas lulus, hablando de joyas, marcas, lo magnificas madres que son, la hipocresía que se huele y que sofoca los ambientes, el típico “ mi amor”, “mis perfectos hijos”, bla, bla, me carga, hoy fanfarroneaban de cómo era posible la violencia intrafamiliar curioso por que de tres que hablaban yo se que una la boxean, pero como poder ayudarla si nunca lo a reconocido al contrario su amor es intocable, la otra es puritana y se que su marido es de esos celosos tipo “anday puro maraqueando”, es increíble como ella habla de cómo es posible que exista violencia psicológica; bueno ustedes opinaran que debo ayudar pero no entiendo como, si es casi como vivir en un mundo paralelo, si uno menciona la posible idea de que son victimas, se sienten completamente ofendidas y uno queda de copuchenta, si no lo asumen como poder hacer algo, mujeres, pucha que son raras las mujeres, por eso creo que nunca me gustaran, hoy conversaba con Homero el se admira de las brujas que existen a su alrededor como algunas le cuentan que su marido hace lo que quieren con ella y el le aconseja que no aguante, que se haga respetar, que converse, pero sigue la tragedia tal cual, se que existen muchos factores para estar unidos a estos personajes llamados maridos pero por que no dan el gran paso, por lo general, por miedo, por los hijos, por que se sienten fracasadas, la mayoría por que están enamoradas, por esa mal interpretada palabra “es que yo lo quiero”, eso podría ser amor, muchas veces me e dado por completo por salvarlas, pero no ellas vuelven siempre al lado de su marido, es casi como una enfermedad, que hacer, aconsejarlas no sirve, derivarlas tampoco, por que no van, gracias a Dios, nunca han sido tan violentos, pero un día cualquiera se les puede pasar la mano, quizás como estarán fijado sus limites…