Desde que nacimos estamos a merced de nuestros padres dueños y señores de nuestra vida, en este aprendizaje podemos tener padres que filosofan con las lecciones de vida que nos dan ……..y que pasa cuando se las dan de peluqueros y nos convencen que el mechón de pelo que nos falta ni se nota, nos compran ropa que no nos gusta y te obligan a ponerte un saco extra grande que cuando te quede bien estará todo roto y manchado, recordaremos cuando nos cortaban la ducha por ahorrar gas, con duchas interminables ahora que podemos pagar el gas, la fortificante bebida que tomamos a cada rato por que los recuerdos de niño que tenemos, solo te daban medio vaso para el almuerzo cuando se podía con suerte un domingo al mes, que nos quedo de los mensajes anotadas en un papel picante para mandarnos a comprar el pan y al final de mes con notas de si me puede fiar hasta el próximo lunes, o cuando te mandaban con $300 a comprar de todo al negocio de la esquina y te exigían el vuelto, como si quedara vuelto para algo más……. pensar que somos tan trancados que nuestros hijos no salen solos ni a la esquina, vamos al súper más grande como paseo tradicional de fin de semana y compramos cualquier cosa, sin necesitar nada o vamos solo por que se nos acabo el jabón y llegamos con miles de bolsas del supermercado en las que no falta la bebida, los dulces para los niños, la tontería pos si acaso la necesito ya que todo hoy se hace necesario, por que si vivimos una vida entera al lado de nuestros padres sin necesitar nada y por último si necesitamos con un solo grito nos que daba clarito que no hay necesidades, que podemos vivir perfectamente sin el chocapic, la leche instantánea, descremada, yo recuerdo tostar el pan por que se ponía duro......, hoy lo tostamos para ponerle placas de antojos que cuando niños no pudimos cumplir. ¿que trancas tendrán mañana mis hijos?


Estudie en el Internado Nacional Femenino, egrese en 1990, del cuarto B, me encanto estar interna, me relacione con muchas niñas de diferentes partes de Chile, lo pase excelente, luego estudie de todo un poco, en parte por que no sabia lo que quería y por que no me dejaban estudiar lo que quisiera, mi madre mayor de edad es de las personas que creen que solo existen dos carreras para ser alguien Derecho y Medicina, (en cuestión de gustos no hay nada escrito), hoy es más complejo estudiar y recibirse no te asegura nada, la verdad a los 17 años solo pensaba en un príncipe azul que me llevaría a conocer otro mundo, lo más divertido que desde muy pequeña pensé que mi príncipe azul tendría limitaciones físicas y me preparaba para eso, experimentando lo que seria ser ciego por ejemplo, vendándome los ojos y visualizándome por la casa a través del tacto, con el cual dimensionaba los espacios y las formas, las que nunca tuvieron que ver con lo que veía, pensé siempre que me casaría joven a los 17 como máximo y que mi príncipe seria un tipo parapléjico lleno de dulzura y sabiduría, lo más curioso que nunca conocí una persona así, ni hombre, un niño o una mujer, es raro pero me case viejita (25 años) y con un hombre que jamás me lo propuse, busque fervientemente conocer diferentes tipos de hombre y caí en lo común constantemente, recuerdo que a los 15 busque conocer de política, no supe como estaba a cargo de una junta de vecinos, a los 16 me dio por las religiones tenia en mi casa evangélicos, mormones, ateos conversando de carretes, comidas, menos de lo que me interesaba, era de las niñas que me gustaba ir a la iglesia, cada vez que escucho una misa me emocionan, hoy trato de ir, antes era parte de la iglesia, en la iglesia de San francisco de Recoleta, me gustaba ayudar cuidando los niños para que los padres fueran a misa, con el tiempo estudie de todo un poco, primero por que no quería estudiar era una obligación, Derecho en la Universidad Bernardo O Higgins, dure un año, una lata, después me puse a pololear a los 17 1/2, con mi actual esposo, el cual no era bien querido por mi madre, lo que me llevo a parar en Argentina, estudiando Medicina Veterinaria en la Universidad Río Cuarto, cerca de Córdova, me encantaba pero me arrancaba a ver a mi pololo y hasta que me pillaron me duro el estudio, luego como otra forma de separarme de mi pololo, fue estudiar todo el día, primero preuniversitario hasta la 13 hrs., luego modelaje de 14:00 a 17:00 y luego traducción e interprete de portugués de las 18.00 a la 20:00 hrs., portugués era con puros viejos y no me gusto, el preu bien, modelaje bien también pero no me titule, ataos con mi madre, luego me echaron con lo puesto de la casa (sin nada de nada) y empecé de cero, de la casa de mi pololo a arrendar una pieza amoblada, cuando tenia creo que 18 ½ aprox., trabaje por el sueldo mínimo de secretaria (sin titulo) en una empresa llamada SITEA, horrible el trato y de promotora los fines de semana en lo que era bien considerada y me pagaban bien, pero no era estable, luego comencé a comprar mis cosas poco a poco hasta arrendar una casa, con una compañera de Internado, luego con una polola de un compañero de mi pololo, (malas experiencias), luego sola, cambie de pega a una mejor, de secretaria de Helios, donde me puse a estudiar secretariado para complementar mi trabajo, cambie a otra empresa mejor y a otra mejor hasta llegar a Rió Maipo que fue una gran experiencia, muy buena empresa, hasta que renuncie para casarme e irme fuera de Santiago, ya han pasado varios años, por que a esta altura tendría 24 años, de los prácticamente 18 a los 24 no hable con mi madre y aquí comencé hacerlo, muy poco a poco, muy cortas conversaciones que terminaban en peleas de las grandes, ya con 7 años de pololeo en el cuerpo lo único que quería era ser madre y no cometer los mismos errores, que me han marcado como no tener parientes, ni hermanos, mi esposo ahora con un titulo no muy bueno y trabajo seguro y yo que no era nada más que yo y mi hermosa, preciosa, hija Catalina, recién nacida comenzamos esta hermosa familia, luego llego Felipe, que al año de vida después de una tremenda hemorragia intracaneana que fue operada y otra milimétrica herida en la boca por la cual ya no tenia sangre después de este interminable goteo de 6 días, le descubrieron hemofilia y luego de un embarazo largo y no muy feliz por el miedo que sufriera la misma enfermedad, llega la Maria José, hoy puedo decir que tengo 33 años, terminando al fin una carrera, Pedagogía en Educación Básica, tres hijos y nada más porque me opere, los cuales tienen 7 años 1/2 ,6 años, 3 años ½ y mi esposo ahora Capitán, de 34 años, me enfrento a muchas preguntas y análisis de la vida en la cual tengo una madre de 74 años que vive en el pasado, un padre que no veo hace años y familiares que no conozco, que existen pero no tengo idea, porque no se quienes, ni cuantos son, creo que este matiz de vida que poseo es rara talvez para muchos y para mi es un mar de incertidumbres ¿que opinas tú?